martes, 26 de junio de 2018

Punto y coma.

La luz blanca y brillante de la luna
me mira como si fuese tu lámpara. 
La que te acompaña cada noche
cuando escribes tu pesar.

Pero mi luz es la luna.
Mía y de nosotros alguna vez. 
Tuya, como mis besos
marcados en tu piel. 

Tus palabras vagan
en el silencio
y llegan a mis oídos
como copos de nieve en invierno. 

Aprieto los ojos.
Solitaria mi alma. 
Y tú, con tu lápiz.
Punta quebrada, sólo queda llorar.

Tengo apenas un suspiro
suspendido en mi boca.
Escucho el mundo
sufriendo como una loca. 

Qué difícil es conciliar el sueño, amor. 
Tu suspiro está acabando conmigo hoy.
El momento se acerca.
Tu suspiro no me deja. 

Y quizás sólo queda
tú y yo, el suspiro
prendido entre el punto
y una coma desgastada y añeja. 

El abismo

Asumí el riesgo de rozar  mis piernas con las tuyas,  de hacer de mis versos  el suspiro de tu inconsciente  bajo las sábanas.  Bajé mi mira...