miércoles, 30 de octubre de 2019

Nunca dejen de escribir sobre el amor.

Nunca dejen de escribir sobre el amor.
Siempre póngalo en palabras tan simples como complejas. Se tratan de un tesoro que llevarán a todos lados como la caricia más suave que pueden tener para consigo mismos e inclusive cuando parezca que la caricia proviene de un mismísimo cactus. Abrácenla.
El amor es algo misterioso, único, intenso, doloroso, pero increíblemente hermoso cuando se lo siente con cada una de nuestras células. Por eso, sigan escribiendo sobre el amor.
Escríbanlo, háganlo suyo y reléanlo cuando haga falta y si las susurran al viento en las noches solitarias, éstas volverán a su corazón porque es donde pertenecen.

lunes, 21 de octubre de 2019

Es todo eso y más.

Es extrañarte en cada rincón de mi vida.

Es adorarte mientras dormías.
Es escuchar tu voz cuando la seriedad lo amerita.
Es sonreír con tu confianza puesta en lo poco que quedaba de la mía.
Es abrazar tus sueños con la incertidumbre del día a día.
Es disfrutar los aromas de una vela como si fuese tu piel con la mía.
Es soñarte día y noche como si pudiese teletransportarme a ti, desapercibida.
Es imaginarte feliz con esa sonrisa que apaga tristezas y me deja colorida.
Es anhelar tu palabra como un calmante hecho a mi medida.
Es escribirte hoy estás palabras como si fuesen suficiente para que me dejes
abrazarte y ser parte de tu vida.

jueves, 10 de octubre de 2019

Hoy, mañana y siempre.

Tomábamos prestadas palabras de amor
como si no tuviésemos suficientes
entre nuestros labios.
Yo era aquella que
señalaba frases en un libro
para recitártelas suavemente.

Huíamos con nuestros dedos entrelazados,
creyendo que éramos invencibles,
que no existía tal cosa como caer al abismo
ni mucho menos rompernos la una a la otra.

Cuando las noches eran lluviosas,
hablábamos del amor
como quien habla de filosofía.
Te creía dulce como la lluvia
y te deslizabas en mi comisura
como gota en un ventanal.

Y entonces amanecía
en mi ventana,
tanto como en la tuya.
Uníamos universos
con un mismo horizonte.
Y yo te decía en un murmullo
como una promesa cantada
al viento;
«Te amo hoy, mañana
y siempre».


jueves, 3 de octubre de 2019

Te extraño y no sé que hacer para traerte de vuelta.

Te extraño.

Te extraño y no sé qué hacer para traerte de vuelta cuando estás a tan solo unos kilómetros de distancia de mi soledad. La distancia nunca fue impedimento para sentir tu susurro en mi mejilla ni tampoco para sentir la caricia de tu corazón rozando el mío. Y te quiero de vuelta. Tengo que traerte de vuelta.

Te extraño.

Te extraño de tal manera que las cosas que están alrededor de mi cuerpo parecen conocer tu nombre a la perfección y lo gritan vigorosamente haciéndome sentir pequeña. Soy tan pequeña, mi amor. Me encuentro parada en el centro de un universo que está hecho a tu medida. Un universo que tiene más que la forma de tu cuerpo, sino que tiene el encanto de los atardeceres en tu comisura. Y me encanta cuando sonreís porque parece que el abismo se encuentra allí mismo. Y no tengo miedo de caer, aunque debo reconocer que en un primer momento sí lo tuve. ¿Acaso quién no siente temor a lo que conoce y a la vez le falta conocer? Sin embargo, me lancé a ojos cerrados sin siquiera pensarlo una vez más y estabas ahí. Estabas exactamente ahí. Me recogiste con tus brazos, me abrazaste con ternura y me hiciste sentir parte de aquello que te hace ser quien sos.

Te extraño y no sé que hacer traerte de vuelta.



martes, 1 de octubre de 2019

Pide un deseo.

Hoy me di cuenta
que siempre he pedido por ti
cuando la vida me ponía
un deseo por delante.
Siempre he pensado en ti
aún sin conocer
tu rostro
ni tu nombre.
He pedido por tu amor
frente a una vela,
una moneda,
una pestaña,
una estrella fugaz.
He pedido por ti
sin saber de tu paradero,
pero sintiéndote
en mis entrañas.
Llevas siendo mi deseo
desde que tengo memoria
y siempre te dedicaré
mis palabras aún en la penumbra.
Hoy me di cuenta
que vives en mi boca
con cada palabra
que digo.
Y eres la realidad
de mis deseos.


El abismo

Asumí el riesgo de rozar  mis piernas con las tuyas,  de hacer de mis versos  el suspiro de tu inconsciente  bajo las sábanas.  Bajé mi mira...