jueves, 30 de abril de 2020

me dijiste que todos los vitrales
te hacían acordar a mi,
pero lo que no sabías
es que me habías convertido en uno

me llenaste de colores
con el toque de tu labia
y no supe qué más hacer
cuando mis costados
tuvieron tu impronta

era inmaculada,
como el ventanal libre
que decora los espacios
más oscuros

era vista por tus ojos,
recordada por tu mente,
y besada por tu imaginación
en un mundo donde no existe
tal cosa como amarse a palabras

y como todo vitral,
me quebré
dejaste que la luz penetrara
sin miedo a rozar la herida

martes, 28 de abril de 2020

Espero que haya valido la pena.

espero que haya valido la pena
hacer de este atardecer
un manto de angustia
que no volverá a verte a los ojos

me dejaste con la guerra
entre las pestañas,
hundida y sin intenciones
de levantar bandera

vienes a mi en noches de insomnio
y tengo miedo de haberte creado en mis poemas
no es que no distinga
entre la realidad y la imaginación,
pero eras tan imperfecta
que acompañabas mi paso
y con mis palabras en tu boca
todo sabía a poesía

no sabes lo sola que me siento
cuando viene tu imagen unida al lamento
no hay noche que no juré no llorarte
pero mis lágrimas ya no son mías

cierro mis ojos con fuerza
con las bombas explotando en mis oídos,
se visten de promesas
y tu voz como un aviso:
me visitarás todas las noches

le diste la mano al olvido
como quien hace un trato
y no mira la letra chica
«allí yacerá su pena»
la mía,
la mía que no encuentra respiro

podrás creerte dueña de mi amor,
pero mi pena le gana de un solo golpe











sábado, 25 de abril de 2020

Y una noche cai como lluvia otra vez.

Quiero contarte que
son las cinco de la mañana,
                               y llueve
la ciudad se llenó de lágrimas
y
truena,
truena como hace unos días
cuando decidiste abrirte paso
entre las nubes y dejar caer
tu rayo,
ese rayo que partió
lo que quedaba de mi

ruidosa,
sin dudas
rompiste el núcleo de una tierra
habitada por tu manto de flores
los pétalos volaron,
se rompieron a la mitad
la raíz quedó chispeando
no hay nada para salvar

y sigue lloviendo,
                  llueve
las gotas caen por la ventana
y recordé que a veces tomo
la forma de la lluvia
por el miedo al olvido
caigo en todos los lugares posibles,
pero esta vez me tocó caer lejos de ti




martes, 21 de abril de 2020

Tu es libre comme les vagues, mon amour. Tu es la mer.

Anhelo su baño de agua salada
y el perfume a libertad
que se siente con cada golpe de sus olas.

La forma de sus rocas,
su silueta húmeda y brillante
que es observada por los rayos
de un madrugador sol.

Atónito.
Descarado.
Maravillado.

Él no conoce la timidez
cuando se trata de la majestuosidad
que brindan sus orillas,
sus escondites
y sus cuevas cubiertas
de un frondoso musgo.

Resbaladizas.
Mojadas
Suaves.

Tengo las pupilas desesperadas
por sentir su fuerza.
La boca seca y las manos inquietas
por sentir su infinidad.

Desesperada.
Esa siempre va a ser una de mis palabras favoritas.

martes, 7 de abril de 2020

Perdí la cuenta.

hablarle a tu corazón
cuando despierto
se me hizo costumbre
ya que vivo en un mundo sin palabras
desde que no las encuentro
reflejadas en tus ojos

no recuerdo en qué día vivo,
lamentablemente perdí la cuenta
y quizás te parezca
una exageración de mi parte,
pero el reloj se detuvo
notificándome que no existe el tiempo
cuando el amor se ve inundado por la pena




jueves, 2 de abril de 2020

el viento azota a la flor más fuerte

ya no veo las infinitas posibilidades
que guardaba para momentos
de completa desesperación
las tenía en el bolsillo izquierdo
de mi pijama,
justo donde besaste
y escribiste tu nombre
hecho de flores

me las quitó el viento,
sin preguntar,
y me solté el pelo
en medio de un huracán
que pretendía llevarme

y me llevó,
a regañadientes,
porque yo no quiero irme
sin haberme abrazado a tu corazón

traté de ser fuerte,
para ti,
mientras veía como todo
se desvanecía
frente a mi

ya no hay techos,
las ventanas son libres,
pero las flores se sostienen
enteras y seguras
como si el huracán
fuese la brisa fresca del verano

¿acaso tengo que serlo también?
¿acaso tengo que perseverar?

ya no soy una flor
viviendo una primavera eterna
me queda el invierno
como la única estación
en donde el viento azota a la flor más fuerte

pero quiero ser una flor de nuevo,
florecer entre la escarcha
oler a infinitas posibilidades
danzar con el viento
enfrentarlo con el ceño fruncido,
—con tú ceño fruncido—
tomadas de la mano
haciendo de nuestros tallos
un nudo irrompible

qué lindo que es soñarte
yo te sueño en el medio del desastre
sin miedo a despertar entre lágrimas
porque verme azotada por el viento
no hace nada más que tenerte eterna frente a mi

El abismo

Asumí el riesgo de rozar  mis piernas con las tuyas,  de hacer de mis versos  el suspiro de tu inconsciente  bajo las sábanas.  Bajé mi mira...