miércoles, 29 de agosto de 2018

Si te encuentras a la lluvia en la calle, empápate de mi.

¿Puedes sentir la lluvia caer?
¿Puedes sentirme a mi?


Tus poros me reciben agitados.
El agua penetra
como mar a la sequía.
Y yo experta en tus tierras
me aventuro sin mapa
entre mis manos.


Beso tu cuello.
Beso aquél lunar que escondes
detrás de tu oreja.
Soy esa gota que
se desliza con bandera blanca
en mano,
pero que lleva el ataque
bajo la manga.

Voy atacar y atacaré
jadeando tu nombre.
Seré esa tempestad que
no tiene piedad.
Gota que cae.
Gota que se convierte en beso.
Gota valiente.

Guerra anunciada
perdida
y
ganada.

Pierdo cuando me
atacas con caricias
y
gano cuando te las
devuelvo derrotada sobre
el territorio tan suave
llamado tu piel.

Y la lluvia sigue cayendo incesante.
Insaciables gotas que
nos regala el cielo.
Incansables los besos que pelean hasta el final.

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