jueves, 2 de abril de 2020

el viento azota a la flor más fuerte

ya no veo las infinitas posibilidades
que guardaba para momentos
de completa desesperación
las tenía en el bolsillo izquierdo
de mi pijama,
justo donde besaste
y escribiste tu nombre
hecho de flores

me las quitó el viento,
sin preguntar,
y me solté el pelo
en medio de un huracán
que pretendía llevarme

y me llevó,
a regañadientes,
porque yo no quiero irme
sin haberme abrazado a tu corazón

traté de ser fuerte,
para ti,
mientras veía como todo
se desvanecía
frente a mi

ya no hay techos,
las ventanas son libres,
pero las flores se sostienen
enteras y seguras
como si el huracán
fuese la brisa fresca del verano

¿acaso tengo que serlo también?
¿acaso tengo que perseverar?

ya no soy una flor
viviendo una primavera eterna
me queda el invierno
como la única estación
en donde el viento azota a la flor más fuerte

pero quiero ser una flor de nuevo,
florecer entre la escarcha
oler a infinitas posibilidades
danzar con el viento
enfrentarlo con el ceño fruncido,
—con tú ceño fruncido—
tomadas de la mano
haciendo de nuestros tallos
un nudo irrompible

qué lindo que es soñarte
yo te sueño en el medio del desastre
sin miedo a despertar entre lágrimas
porque verme azotada por el viento
no hace nada más que tenerte eterna frente a mi

2 comentarios:

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