oler las flores por la mañana
y las ventanas visitadas
por la brisa del verano.
A ella le gustan las cortinas blancas,
el olor a tinta fresca
y ese poema que habla por sí solo,
pero necesita un empujón para sentirse libre.
A ella le gustan los libros viejos
que huelen a vida.
Las hojas que anticipan un otoño
y los pájaros que cantan al amanecer.
A ella le gusta bailar descalza
soñar con los ojos abiertos.
Sentir la vida bajo sus dedos
y respirar el aroma a la libertad.
A ella le gusta la compañía
sentirte bella
ser bella
y mantener el espíritu rondando por los rincones.
A ella le gusta esconderse y ser libre.
Soñar y suspirar.
Guardar los pétalos de una flor que vivió el verano
y no tener miedo a esperar.
Ella es libre entre líneas.
Oscura y retorcida entre sábanas blancas.
Una brisa que acompaña un invierno que pide ser cruel.
Y a ella le gusta sentir.
¡Qué placer leerte!
ResponderEliminar¡Gracias!
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