martes, 3 de julio de 2018

Tardes de verano entre rosas que llevan tu nombre.

Colibrí disperso
lleno de memorias
aletea lejos
no dejes de venir.

Encuentro en tus alas
ese olorcito a domingo.
Aroma a rosas.
Ven. 

La brisa mañanera
te invita a posarse en mi rosa.
Aquella que plantaste
en las tardes de faldas abrigadas.

Aleteo de pajarito ganador. 
Mira cuantas sonrisas has traído.
Te riego cada tarde,
ese verano no se esfuma. 

Té con leche.
Tostadas con mermelada de frutillas.
Mírame una vez más
con tus sueños entre pestañas.

Pídeme que haga el nudo de tu vestido
y vayamos juntas en ese tren 
a buscar más florcitas 
para el jardín. 

Porque ese colibrí 
que ahora eres tú
necesita posarse entre pétalos suaves
entre memorias imborrables
entre ese rosa de tus uñas. 

Colibrí de las siete de la tarde.
Agua fresca de verano.
Una charla entre las dos 
que no pasa desapercibida.

Aletea no tan lejos.
Regresa. 

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