Debes conocerme como
la chica que escribe de noche
y te sueña de día.
Como la que se adueña de
palabras simples y
las decora con flores.
Seguro conoces los pétalos
que cubren mi cuerpo
y las margaritas que
llevo en mi cabello.
Los años me convirtieron
en una flor
y luego en muchas otras.
Soy muchas flores en un solo cuerpo.
Soy aquello que lees,
pero que esconde un jardín secreto.
Tengo otoños en plena primavera
y crujientes hojas en mis pestañas.
Mantengo la humedad entre suspiros
y una enredadera atada a un nombre.
Poco sé de jardinería
pero el sol que entra
por mi ventana
me ayuda a respirar y
cuando el sol no está presente,
el aroma de tu perfume
en mi almohada me es suficiente.
Soy aquella que vive
en cada flor que cruzas al andar.
Huélelas.
Acarícialas.
Ponlas en algún rincón de tu casa.
Estoy ahí. Sienteme.
No me olvides. Soy esa flor.
miércoles, 8 de agosto de 2018
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