Cuando más quiero dormir.
Menos duermo.
Más pienso.
Más te respiro.
Menos te extraño.
Porque pensarte
es sinónimo de vivirte.
Y yo te quiero vivir
hasta que mis neuronas se gasten.
Gastarse como quien camina descalza
como quien hace su camino
con las yemas de los dedos.
Y yo ando de noche y de día.
Pensándote.
Viviéndote.
viernes, 14 de diciembre de 2018
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