jueves, 30 de abril de 2020

me dijiste que todos los vitrales
te hacían acordar a mi,
pero lo que no sabías
es que me habías convertido en uno

me llenaste de colores
con el toque de tu labia
y no supe qué más hacer
cuando mis costados
tuvieron tu impronta

era inmaculada,
como el ventanal libre
que decora los espacios
más oscuros

era vista por tus ojos,
recordada por tu mente,
y besada por tu imaginación
en un mundo donde no existe
tal cosa como amarse a palabras

y como todo vitral,
me quebré
dejaste que la luz penetrara
sin miedo a rozar la herida

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